MÁS ALLÁ DEL RECLAMO, ¿QUÉ SE HACE?

8M

MÁS ALLÁ DEL RECLAMO, ¿QUÉ SE HACE?

Pasó el 8M y, una vez más, las mujeres de todo el mundo se movilizaron por las calles para evidenciar injusticias, defender derechos y reclamar igualdad. Pero, más allá de la expresión pública, ¿qué se hace desde las instituciones del Estado? ¿Cómo se trabaja sobre la violencia de género? ¿Qué hay por fuera de lo estrictamente estatal?

Texto: Libertas

Como todo 8 de marzo, se conmemora en el mundo el Día Internacional de la Mujer. Día que fue declarado hace 47 años por la Organización de Naciones Unidas, tomando como referencia los sucesos ocurridos en el año 1908 en el estado de Chicago, Estados Unidos.

En el 2017 se realizó el primer paro internacional de mujeres, en busca de visibilizar las más diversas desigualdades que existen en una sociedad marcada por un sistema patriarcal que ¿tambalea?

Gualeguaychú no ha sido ajena a esta lucha y desde hace ya unos años la manifestación popular liderada por mujeres y disidencias que cada 8 de marzo copa las calles céntricas de la ciudad ha crecido considerablemente, marcando la agenda, luchando por la conquista de derechos y ratificando los que se han ido logrando año a año.

Pero la problemática de la violencia en razón del género es de carácter multifactorial: no obedece a una sola razón, por lo que su solución, tampoco. Este es un dato clave para comprender que ni un sólo organismo ni un área del Estado va a resolverlo, sino que su abordaje debe contar con el compromiso de la sociedad toda. Esta miradaamplia nos permite hacernos cargo, como ciudadanos y ciudadanas, de que el problema es más complejo de lo que se cree, e impulsarnos a movernos en las distintas áreas y ámbitos en que cada persona decida aportar su pedacito de lucha.

En Gualeguaychú son múltiples las áreas del Estado, como así también las sociedades civiles por fuera de él (o dentro de él si se tiene una concepción del Estado más amplia), que directa o indirectamente intervienen abordando distintas aristas del problema, conformando así una red de trabajo que ha dado sus frutos, pero que por supuesto aún tiene mucho por hacer.

Es por ello que nos reunimos con referentes de diversas organizaciones de la ciudad y con instituciones del Estado en todos sus niveles para que nos cuenten sobre su organización, dinámica de trabajo, objetivos y herramientas de intervención para llevar adelante su aporte a la construcción de prevención y erradicación de la violencia y discriminación por razones de género. Lo que sigue es el resultado de todo ese trabajo.

ÁREA DE GÉNERO, DIVERSIDAD Y PROTECCIÓN A PERSONAS VULNERABLES:

Funciona dentro de la Municipalidad y cuenta con dos ejes principales: el área en sí misma, donde se atienden todos los requerimientos de cualquier persona que esté atravesando una situación de violencia o vulnerabilidad, y el dispositivo de protección “Alas Desatadas”, que es una casa para las mujeres y sus hijos/as menores de edad, que no cuentan con una red de contención, ni material ni afectiva. Es una solución transitoria hasta que esa red logre formarse a su alrededor, trabajando mancomunadamente con otras instituciones. Se interactúa con todas las áreas (dentro y fuera del Municipio), ya que las cuestiones de género son transversales, y los casos pueden detectarse en cualquier sector.

En cuanto al trabajo diario, se registran intervenciones todos los días, y los resultados son variados, aspirando a la recomposición anímica de la mujer, a que recupere su autoestima, pierda los miedos y pueda insertarse laboralmente, siempre tratando de brindar protección a la persona que está en algún tipo de riesgo de violenciay fortalecerla para que pueda seguir adelante, prescindiendo del agresor.

Claudia Fiorotto, actual referente del área, consideró que «el principal problema en cuanto a género es la falta de educación y el crear conciencia dentro de la sociedad sobre esta temática. En comunidades machistas es difícil que se pueda reconocer la importancia de tratar esta problemática. Se pierde de vista la perspectiva de género y se crea una única visión de las cosas de acuerdo al pensamiento dominante».

La funcionaria hizo hincapié en que el 8M es una fecha de reflexión y de concientización sobre la adquisición de derechos laborales por parte de las mujeres trabajadoras, entendiendo que hoy, a pesar de la lucha y los logros obtenidos, falta mucho por hacer.

¿CÓMO FUNCIONA LA JUSTICIA?

Es un reclamo válido, esperable y frecuente el pedido de justicia ante los hechos de violencia contra las mujeres y diversidades. Un clamor social que responde a uno de los objetivos que las convenciones internacionales en materia de género imponen a los estados parte: sancionar la violencia contra las mujeres y diversidades.

Eliana Ghiglione, operadora judicial, expresó: «Cuando un caso se judicializa, estamos ante aquella violencia visible, la que se exterioriza, la que aparece en la punta del iceberg. Cuando una mujer ha sido golpeada, muchas situaciones previas ocurrieron, pero no fueron percibidas por la propia víctima como situaciones de violencia o bien no fueron abordadas por organismos que tomaron conocimiento. Por las razones que sean, está claro que el único factor que deriva en una mujer o diversidad violentada, no es un proceso judicial, de hecho, debiera ser el último eslabón. Ahora bien, para que las personas puedan ejercer derechos, es necesario conocerlos. No se puede hacer valer un derecho que no conocemos. Otras veces, sabemos someramente cuáles son esos derechos, pero no cómo y dónde hacerlos valer».

Por eso es necesario también preguntarnos ¿Cómo funciona el sistema judicial en nuestra ciudad? Para responder esto, es necesario distinguir dentro de la violencia de género, qué conductas constituyen un delito -y por ende deben ser investigadas y llegado el caso, sancionadas por el Estado-; y cuáles no.

La Ley de Protección Integral Nº 26.485 describe a la violencia de género como un concepto amplio, y de hecho menciona los distintos tipos y modalidades, y recurre a ejemplificar qué conductas están incluidas en cada una de ellas.

En cambio, cuando esas conductas además están descriptas en el Código Penal Argentino o bien en sus leyes penales complementarias son, además, delitos, es decir, conductas antijurídicas que el Estado argentino decide que deben ser reprimidas.

Por lo tanto: pueden existir conductas ejercidas con violencia de género, pero no todas necesariamente constituyen un delito. En base a esto, es que se dividen las competencias dentro de la Justicia.

En Gualeguaychú existen dos juzgados de familia, organismos que, dentro de una amplia competencia, intervienen en los casos de violencia enmarcados en el la Ley de Protección Integral, sean delitos o no. Desde ahí se imponen medidas de protección hacia la mujer, y asimismo se realiza un seguimiento a través del equipo interdisciplinario con el que cuenta este organismo; en base a ello se evalúa el sostenimiento de las medidas y el riesgo existente, entre otras cosas, y se da intervención a otros actores de la Justicia, si es necesario.

El fuero penal tiene el papel de sancionar las conductas delictivas. El Ministerio Público Fiscal es el órgano encargado, entre otras cosas, de la investigación de las mismas, y según el caso, también de llevar adelante la formal acusación de las personas sujetas a proceso, ante un eventual juicio oral y público, que tendrá lugar ante el Tribunal de Juicios y Apelaciones de la ciudad, que será quien finalmente dicte sentencia.

Mientras los juzgados de familia tienen por fin el abordaje y prevención de situaciones de violencia; la Fiscalía persigue fines investigativos y sancionatorios. En ambos organismos se reciben denuncias por violencia de género o intrafamiliar.

Dentro de estos procesos, el Juzgado de Familia es quien da intervención al Ministerio Publico de la Defensa por la vulnerabilidad de la mujer (o menores de edad violentados) a fin de dictaminar sobre las medidas tomadas o sugerir nuevas. Asimismo, en el caso de que la víctima lo solicite, puede ampliarse la intervención en cuanto a medidas de protección más específicas o pedidos especiales que la víctima quiera realizar y para los cuales solicite una representación letrada, como por ejemplo un pedido de cuota alimentaria, régimen de comunicación u organización del cuidado personal de los hijos o hijas que víctima y victimario tengan en común.

Finalmente, la Policía tiene un trabajo de prevención, pero también ejecuta las tareas de investigación. Se puede radicar una denuncia en cualquier dependencia policial o llamar al 101 por cualquier emergencia. El funcionario policial interviniente será quien acuda al lugar del hecho, pondrá en conocimiento a los organismos correspondientesy llevará adelante las tareas investigativas que se le instruyan. 

Son estas las tres «patas» dentro del sistema judicial que intervienen directamente en la problemática de género. Necesariamente deben estar interconectadas, para una mayor idoneidad en el abordaje.

Según distintos operadores judiciales, las problemáticas más repetidas, en términos generales,son dos: el gran incremento de casos de consumo de sustancias tóxicas y alcohol, que repercute directamente en las personas que atraviesan un proceso judicial, tanto como víctima o como imputado. Como así también, la falta de sistemas integrales de abordaje de mujeres en situación de violencia, o bien de varones presuntamente autores de delitos de género (a quienes también es imprescindible abordar), que les permita no sólo atravesar y sostener los procesos judiciales, sino también salir fortalecidos de ellos.

EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL

Dentro de la multiplicidad de factores que indicen en el problema, un eje fundamental es la educación. Es por ello que incluimos en esta red a la Educación Sexual Integral (ESI),una herramienta fundamental para abordar las violencias en razón del género desde la comunidad educativa.

Alejandra Frip Lozano es docente y forma parte de equipos técnicos del Plan ENIA, que funciona en las escuelas secundarias, y ha sido parte de la coordinación ESI Departamental Gualeguaychú.

Desde su experiencia, relata que las situaciones puntuales en las que se suele intervenir se dan en el marco de los talleres, cuando personas llegan golpeadas o con situaciones de cibervenganza o de violencia digital por motivos de género.

Cuando se da una situación dentro de la institución educativa, se activa el acuerdo escolar de convivencia. En los casos en que el agresor no forma parte de la escuela y la estudiante es adulta, muchas veces el personal docente acompaña a la persona a hacer la denuncia y se articula con otras organizaciones, intentando resguardar a la víctima. Se acompaña también a las mismas docentes en situación de violencia de género y se las asesora para que puedan, por ejemplo, tomar licencia atendiendo este problema.

No se debe perder de vista que la escuela debe, en situaciones puntuales de violencia de género, acompañar a la estudiante, contemplar la situación que vive; en caso de que decida hacer la denuncia, resguardar a la víctima y, en un plano más general, debe garantizar la ESI para que tenga herramientas y pueda salir de esa situación.

En este sentido, Firp Lozano entiende que es necesario seguir apostando a la capacitación, apuntando a que «hay mucho desconocimiento de lo que es la temática de la violencia de género, de la vulnerabilidad de la víctima, entonces creo que la capacitación es fundamental, de todos los agentes», y que «educar en igualdad lo que busca es que todas las personas dentro de un aula sean iguales en dignidad y en derechos».

ÁREA DE SALUD MENTAL DEL HOSPITAL CENTENARIO

Un eje fundamental para detectar y abordar este tipo de situaciones es la salud pública y, dentro de ella, la salud mental. En nuestra ciudad, a la Guardia de Salud Mental del Hospital Centenario llegan todo tipo de situaciones, pero puede detectarse que en el último tiempo la problemática de violencia de genero ha crecido significativamente.

Paula Fischer, licenciada en psicología y trabajadora del área, puntualizó:«en los usuarios de salud mental la situación se complejiza, la diferencia de las intervenciones desde salud mental estatal con el trabajo que se puede realizar en el ámbito privado es abismal».

«En el Hospital se ve un panorama mucho más complejo, situaciones de violencia económica, vulnerabilidad emocional, todo entrelazado con los problemas propiamente dichos de salud mental», puntualizó.

Los profesionales de consultorio externo son los que abordan cada situación, según la especialidad requerida. En la guardia, se presentan pacientes mujeres y diversidades en situación de urgencia y desde ese momento se plantea el abordaje que se le va a dar, que es artesanal, paso a paso, pero cuando se detecta una situación de violencia, inmediatamente se activa el protocolo para dar intervención al organismo judicial correspondiente, como así también se trabaja en coordinación con los CAPS o centros de salud.

Fischer reconoce que no hay actualmente organismo, institución o dispositivo que, por sí solo, realmente de una respuesta a la situación; la violencia de género no es una cuestión exclusiva de salud, de hecho, es atravesada por distintos organismos e instituciones, por lo que desde Salud Mental es muy difícil dar una única solución.

En cuanto al 8M, «se espera con ansias la participación de las próximas jornadas para que intersectorialmente se pueda construir una estrategia de abordaje en conjunto optimizada y eficaz. La situación de violencia de género no es de ningún área específica y por eso se espera poder preparar un sistema de abordaje más efectivo».

CASA CORAZÓN DE MARÍA

El centro barrial «Corazón de María» es una casa de mujeres que pertenece al Hogar de Cristo Gualeguaychú, destinado exclusivamente para mujeres con problemáticas de consumo problemático.

Jorgelina Selene, referente de Corazón de María, contó que el lugar «nace de la necesidad de crear un espacio separado y exclusivo para las mujeres, ya que el consumo en ellas tiene aristas distintas que, en los hombres, además de que veíamos que cada vez eran más las mujeres que se acercaban, junto con sus niños, creando un espacio donde podamos forjar la independencia y el empoderamiento como mujeres».

Corazón de María funciona como centro de día, abiertode lunes a viernes, de 9 a 17 horas, y allí se dictan talleres (de arte y de cocina) y se conforman grupos (de espiritualidad y otro llamado «conectando con nuestros niños»), en los cuales se busca trabajar y fortalecer el crecimiento personal de cada mujer, en su individualidad y/o como mamá (casi la totalidad de quienes asisten maternan), trabajando espacios de escucha, contención,deporte y también desde la fe.

El equipo está conformado por seis personas, incluyendo una psicóloga, talleristas, acompañantes terapéuticos, una estudiante de Psicología Social y una abogada. Y asisten de 10 a 15 mujeres con sus niños de forma diaria.

En este sentido, Selene relató: «Comenzamos en una casita que, pero debido a algunos problemas que tuvimos con inundaciones decidimos dejarla y nos mudamos para el mismo lugar donde funciona el centro barrial Nazareth y el Espacio de Primera infancia, frente a donde estábamos. Actualmente estamos en Juan B. Justo 525, compartiendo espacio, lo que hace que sea más reducido, pero nos adaptamos y continuamos ahí, con la esperanza de poder obtener los recursos para, en un futuro, construir, en el mismo terreno, una casa para mujeres en situación de consumo. Creemos que actualmente es la gran deuda que tenemos como sociedad en Gualeguaychú, contar con un espacio para ellas».

Desde el acompañamiento de mujeres en consumo problemático se desprenden infinidad de vulnerabilidades, ya que están atravesadas por la precariedad en las viviendas, la falta de trabajo, la estigmatización social, problemáticas de salud, desde falta de controles a dificultad para acceder a la misma. Selene hizo hincapié en la falta de educación y en el verdadero acceso a la justicia. En este punto, es habitual, por ejemplo, que la víctima no tenga un celular para poder activar las medidas de protección cuando realiza una denuncia(botón antipánico).

Desde Corazón de María existe un trabajo en red con otras instituciones del barrio, como el CAPS, el Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), organismos como Defensoría, Fiscalía, la Comisaría Tercera, el COPNAF, el Servicio de Salud Mental del Hospital Centenario, y el Dispositivo Territorial Comunitario de la Secretaría sobre Drogas de la Argentina (Sedronar) – DTC «La Esquina», entre otros.

«En este contexto social y político, sólo tenemos la esperanza de que no haya retrocesos sobre los derechos que hemos conquistado como mujeres y como institución que las recibe y abraza. Esperamos que sea un momento para que la comunidad de Gualeguaychú pueda fortalecer la solidaridad entre las mujeres, buscar apoyo mutuo y promover acciones concretas, para mejorar sus condiciones de vida y enfrentar las diversas formas de violencia», expresó la referente del lugar.

MADRES CUIDADORAS

No todas las organizaciones que abogan por derechos de las mujeres se han sabido feministas desde un principio, pero la sociedad cambia, las personas también, igual que las concepciones socio políticas y culturales, y eso necesariamente se refleja en estos espacios.

Es el caso de Asociación Primeras Madres Cuidadoras, organización que nace en 1998, en el marco de una de las tantas crisis económicas, cuando se advierte la necesidad de que las mamás tuvieran un lugar donde dejar a sus hijos e hijas para poder salir a trabajar, a raíz puntualmente de un hecho en que un menor quedando solo en su casa tuvo quemaduras con un calentador.

A partir de ahí se comenzó a hacer un relevamiento, dando inicio a la primera organización de mujeres del barrio que se capacitaron para el cuidado de los hijos y las hijas de sus propias vecinas.

Olga Ísola, referente de la institución, explicó que «con el correr del tiempo, se fue transformando, siempre fuimos mayoría mujeres, creo que hubo dos varones nada más trabajando, como papá cuidador y otro como voluntario. Sí hemos tenido varones en la comisión directiva, pero siempre hemos sido mayormente mujeres las que hemos puesto el cuerpo para las problemáticas del barrio. Y así los problemas se fueron sumando, que las mismas madres cuidadoras padecieron: adicciones, alcoholismo, separaciones, madres que quedaban solas, varones que se deprimían y se quedaban en la casa. Esa frase siempre la recuerdo: «no, mi marido está deprimido en casa y no puede salir a buscar trabajo”.

La violencia de género es un tema que Madres Cuidadoras ha trabajado a partir de las experiencias de las mismas trabajadoras. «Madres Cuidadoras está trabajando y sigue trabajando con respecto al género, a poder valorarse y a quererse como son, como somos, y sobre todo a poder tener una crianza en la que ellas puedan transmitir la importancia de ser personas, que no se dejen avasallar, que se cuiden. Desde el jardín maternal se trabaja mucho sobre el cuidado del cuerpo, sobre los distintos espacios donde pueden convivir tanto varones como mujeres. Tuvimos capacitaciones en infancias trans,una gran experiencia que esperamos poder continuar», expresó Ísola.

ENREDADA FEMINISTA

Enredada Feminista se conformó en el año 2018 a raíz de la organización que se venía gestando en el marco de la convocatoria al 8M, teniendo como primer precedente la marcha del 2015, de «Ni una menos», que se realizó en nuestra ciudad. Su forma de organización es asamblearia yla cantidad de integrantes va variando, siempre tratando de garantizar la representatividad de los diferentes espacios que la conforman. 

Se convoca, por lo general, a través de las redes sociales y también de un grupo de WhatsApp, y la periodicidad de la convocatoria está supeditada a los diferentes momentos del año, de manera segura para el 8 de marzo, el 3 de junio y el 25 de noviembre.

María Belén Biré, docente, militante e integrante de la organización, contó que «las reuniones suelen ser en el espacio público, históricamente ha sido la plaza San Martín. Y en estos momentos, las asambleas por el 8M han ido circulando en distintos espacios que se deciden en la misma asamblea. Madres de Plaza de Mayo, el espacio del DTC La Esquina, diferentes plazas».

«Los recursos con los que contamos han sido siempre autogestionados. Hemos participado en diferentes instancias del proyecto participativo que tenía la gestión anterior, donde espacios de la sociedad se organizaban y presentaban propuestas. Y eran esas propuestas acompañadas por un financiamiento para la obtención de diferentes recursos«, contó Biré.

En relación a las intervenciones que se hacen, Belén contó: «por lo general nos llegan diferentes consultas sobre situaciones de violencia de género. Lo que hacemos es articular con los organismos pertinentes de acuerdo al caso, que se presente el área de género o la fiscalía.Enredada Feminista es un espacio de mucha referencia a nuestra sociedad, pero en sí la actividad está más ligada a lo que es la prevención de las violencias, la promoción y poder organizar las diferentes jornadas en el marco de las fechas que nos convocan y también acompañar».

Enredada Feminista es parte de otros entramados sociales, en este marco, Biréenfatizó:«Nosotras tenemos muy en claro que las luchas del feminismo no son aisladas, sino que son parte del objetivo que nos atraviesa, que es vivir en un mundo más justo y eso no puede pensarse desde un plano de la inequidad social, ambiental, desde el desguace a los salarios de los trabajadores y trabajadoras. Somos parte también de un frente más amplio, participamos siempre de diferentes actividades como la marcha del 24 de marzo y las jornadas que se llevan adelante en el marcode las multisectoriales en contra de los gobiernos neoliberales, en este momento gobierno nacional, provincial y local, que tenemos muy bien claro que vienen a retroceder en derechos que hemos conquistado».

Por otro lado, la referente feminista cuestionó el cierre del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, “decisiones que impactan de lleno en nuestras vidas, como también las decisiones que tienen que ver con el ajuste, el recorte, la precarización de nuestras vidas; sabemos que en contextos de crisis económicas las vidas que más se precarizan son las de mujeres y diversidades, porque somos quienes sostenemos el trabajo no pago y que no tiene que ver solamente con las cuestiones económicas sino también de cuidado».

«Hoy estamos con una sensación de que todo vale y desde ese lugar nosotras nos paramos firmemente como Asamblea Enredada Feminista para no retroceder ni un paso atrás en nuestros derechos conquistados y también porque somos parte de todas las luchas, porque no hay justicia social sin equidad de género», agregó.

LIBERTAS

Libertas surge en el año 2021, aún en contexto de pandemia, como la primera organización jurídico feminista de la ciudad. Nació a partir de la comprensión de que la sociedad clamaba por mujeres empoderadas, pero sin facilitarles herramientas para poder ejercer sus derechos. Como ha sucedido históricamente, se le estaba pidiendo a las mujeres y disidencias más de los que la realidad les permitía.

Partiendo de la premisa de que la información es poder, desde Libertas se comenzó a recorrer este camino para hacer un aporte a la democratización de la información. Porque si bien existen muchas leyes y herramientas jurídicas que contribuyen a la prevención, sanción y erradicación de la violencia en razón del género, no se las puede hacer valer si no se las conoce.

En este orden de ideas, un grupo de mujeres de la ciudad, en principio relacionadas al derecho -que luego se abrió a otros oficios y profesiones-, y con la colaboración de muchísimas personas que se han sumado a las distintas actividades, se dieron la tarea de gestionar capacitaciones internas con distintos actores sociales y profesionales; se generó un sistema de publicación en redes sociales para difundir información de maneras variadas; y también, una vez que los protocolos en virtud de la pandemia lo permitieron, Libertas comenzó con los talleres y capacitaciones en forma presencial. Esta organización no brinda asesoramiento jurídico particular, sino que se intenta democratizar información general.

Stefanía Canavese, integrante de Libertas, contó que «en estos casi tres años de recorrido, se ha puesto la organización a disposición de las distintas instituciones y entidades que han requerido este tipo de encuentros, habiendo concretado talleres en instituciones escolares, entidades privadas y públicas, centros culturales, entidades como Agmer, CONIN, Madres Cuidadoras, Sedronar, entre otras. También charlas abiertas sobre distintas temáticas, como protocolos de actuación para situaciones de violencia, delitos de género, trata de personas y juicios por jurados».

Libertas no cuenta con espacio físico ni personería jurídica. El modo de organización se lleva adelante a través de reuniones y comisiones respecto de distintas áreas, realizando los talleres y las capacitaciones a los lugares donde se la requiere.

Para Canavese, «la situación más apremiante actualmente en relación a la temática de la organización es que la información continúa siendo demasiado encriptada y difícil de procesar, por lo que será una tarea ardua y paciente la que se seguirá llevando adelante».

«Este 8M nos encontraremos nuevamente en las calles, visibilizando la lucha de las que abrieron caminos, de todas las mujeres y diversidades que aportamos nuestro granito de arena desde el lugar que sea, y por supuesto, por y para las que vendrán», indicó.

CIERRE

El reclamo sigue vigente y sostenidoporque en lo que va del año en Argentina mataron a una mujer cada 27 horas, entre otras cifras alarmantes. Pero entender que es un problema de todos y todas implica hacerse cargo también de que no alcanza sólo con reclamar, hay que ponerse hacer.

Un desafío para este 8M es continuar la lucha desde el lugar que sea, conociendo además que se libran múltiples batallas desde distintos lugares de la sociedad, que aún no alcanzan, pero que merecen ser visibilizados.